El amor es sufrido y bondadoso. El amor no es celoso, no se vanagloria, no se hincha, no se porta indecentemente, no busca sus propios intereses, no se siente provocado. No lleva cuenta del daño. No se regocija por la injusticia, sino que se regocija con la verdad. Todas las cosas las soporta, todas las cree, todas las espera, todas las aguanta. El amor nunca falla. (1Cor. 13:4-8)

Bendito sea Dios. El que nos conforta en toda prueba, para que también nosotros seamos capaces de confortar a los que están en cualquier dificultad (2Cor 1,3-4)

El favor del Señor Jesús esté con todos (Ap 22, 21)

Al principio creó Dios el cielo y la tierra (Gn 1,1)

En el “mundo nuevo” no habrá ya dolor, ni pena (Apoc 7, 17; 21, 4.)

El temor de Jehová es el principio del conocimiento. La sabiduría y la disciplina son lo que han despreciado los que simplemente son tontos (Prov.1:7).

Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres (Luc 8:32)

Felices son los que tienen conciencia de su necesidad espiritual, puesto que a ellos pertenece el reino de los cielos (Mat 5:3)

Porque si perdonan a los hombres sus ofensas, su Padre celestial también los perdonará a ustedes; mientras que si no perdonan a los hombres sus ofensas, tampoco perdonará su Padre las ofensas de ustedes” (Mat 6:14-15)

Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera en mi camino (salmos 119:105)